Delante del espejo
no puedo evitar la tentación de examinarme.
La curva de mi vientre antes no estaba,
la piel era más tersa
y más estrecha mi cintura.
Mis pechos menos firmes
que antes y menos tenso el ademán.
Al roce de mis dedos mi pulso no se altera.
Un cuerpo amable.
En paz.
Para abrazar con frecuencia. Lo hago muchas veces.
Los años difuminan las aristas.
Sonrío.
Todo está en orden.
Al poco,
mi mano se detiene—tanto años
sin rozar esa parte de mi cuerpo—
para acercarse a ella con cautela.
La piel parece en calma.
Más suave, quizás, que en otras zonas.
Solo su frialdad
(¿por qué esta sensación de esperar algo?)
delata
dónde estuvo el desgarro de la herida.
Es la cosa que me cuesta comentar el poema. ¿Me gusta? Sí, claro, me gusta mucho. Pero todos los poemas que Antonia titula con eso que el diccionario define como "acción y efecto de....", entrañan severos peligros.
ResponderSuprimirAcción y efecto de explorar. Acción y efecto de comprobar.
¿Por qué esa sensación de esperar algo? No sé. ¿Podría ser de otra manera?
Espera: acción y efecto de esperar.
Besos escoceses.
...traigo
ResponderSuprimirsangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
COMPARTIENDO ILUSION
EPICUREA
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE STAR WARS, CARROS DE FUEGO, MEMORIAS DE AFRICA , CHAPLIN MONOCULO NOMBRE DE LA ROSA, ALBATROS GLADIATOR, ACEBO CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER ,CHOCOLATE Y CREPUSCULO 1 Y2.
José
Ramón...
Hola José Ramón, gracias por tu visita. Te devolveré la visita en tus blogs.
ResponderSuprimirEpicúrea