jueves 13 de enero de 2011

Sueño

Anoche soñé con Kafka.
Se que no es lo mismo que soñar
con el padre o la madre (o un obispo),
pero a mí me sirve como figura
de autoridad.
Sentí su negrísima sombra perseguirme
cada vez que intenté escribir un verso.

2 comentarios:

  1. Leer a Kafka es dejar que te cuenten un sueño; quizás sea por eso que me parece tan cercano. Siendo un autor enorme, enorme, enorme; creo que si me encontrara personalmente con él le saludaría con naturalidad; mientras que ante otros (Tolstoy, Joyce...) me sentiría intimidado.
    Me he leído varias veces tu poema, que me ha gustado mucho.
    Abrazos

    ResponderSuprimir
  2. Un sombra negrísima. La más oscura que yo pueda imaginar.

    Dice Kafka, en Carta al padre: "A veces imagino el mapa mundi desplegado y a ti extendido transversalmente en sobre él. Entonces me parece que, para vivir yo, sólo puedo contar con las zonas que tú no cubres, o que quedan fuera de tu alcance. Y estas zonas con la idea que yo tengo de tu grandeza no son muchas ni muy confortables".

    Besos como mapas.

    Sulleiro

    ResponderSuprimir