Reading poetry in a somber place
where handicapped children listen attentively
is an experience in its own.
The church-like shadows highlight
the empty scene
where a fake seventeenth century chair
welcomes a poet.
Words echo in the room,
the children
single out every syllable
jar
dín
cuer
po
es
ta
ción
pá
ja
ro
fu
ga
and blow them above our heads
like colorful balloons
until the words explode and cover us
with their meaningless grace
red, green, two shades of blue.
The children leave us brooding
without turning back their calm gaze.
¡Glup!
ResponderSuprimirA ver cómo contestar.
So long as men can breathe or eyes can see,
Son long lives this and this gives life to thee.
Que, traducido -de pentámetros a endecasílabos- por Antonio Rivero queda:
En tanto la mirada en él anida,
así mi verso vive y te da vida.
(Soneto XVIII de Shakespeare)
Besos
Sulle
No estoy de acuerdo con la traducción del primer verso pero, bueno, es lo que tiene traducir poesía.
ResponderSuprimirAnoche busqué mi copia de los sonetos. La he perdido en alguna mudanza.
Besos,
Epicúrea
Es un poema delicioso, lleno de gracia. "Red, green, two shades of blue". Me encanta el ritmo de la frase, la forma en que se aprovecha una frase trivial para cerrar perfectamente la estrofa. Me alegro de haberte encontrado.
ResponderSuprimirMuchas gracias, un placer.
ResponderSuprimirNo es por molestar -creo-, pero digo yo que ya podrían alargarse las autoras de este blog con algún texto, alguna foto, algún algo. Se echa en falta.
ResponderSuprimirS.